Jorge Luis Borges escribió Ficciones entre 1941 y 1944. El Físico A. Rojo, en "El jardín de los mundos que se ramifican: Borges y la mecánica cuántica. Notas para un ensayo Borgiano" intenta desarrollar algunos argumentos que prueben que Borges prefiguró la mecánica cuántica en "El Jardín de los Senderos que se Bifurcan". Demostraremos ahora que estas afirmaciones son erróneas.
En primer lugar, Borges no fue el primero en prefigurar la noción de mundos ramificados en otros universos. Su análisis, además, se basa en una comparación demasiado abstracta, es decir, tomando rudimentos muy elementales de comparación; en cuento se toman detalles exhaustivos, los vínculos se desmoronan. Examinemos detalladamente los equívocos de este físico de la Universidad de New York.
La anticipación de "Universos Múltiples", no fue obra original de Borges, sino del filósofo Olaf Stapledon, quien en “Star Maker” (1937), anticipó antes que el escritor argentino la noción de "Historias Universales", cuyo contenido es elemento de comparación en el artículo del físico antes nombrado. Cito la obra de Stapledon :
"En un cosmos inconcebiblemente complejo, cada vez que una criatura se enfrentaba con diversas alternativas, no elegía una sino todas, crando de este modo muchas historias universales del cosmos. Ya que en ese mundo había muchas criaturas y que cada una de ellas estaba continuamente ante muchas alternativas, las combinaciones de esos procesos eran innumerables y cada instante ese universo se ramificaba infinitamente en otros universos, y estos, en otros a su vez."
Como puede verse, la descripción es muy literaria, pero quizás más centrada en el aspecto físico que la de Borges, acaso más metafísica. Por consiguiente, el físico que atribuye a Borges la noción de conceptos de "universos múltiples", está totalmente equivocado. El nivel de comparación se intenta establecer entre la obra de Borges y el trabajo de Richard Feynman, quien demuestra (cito a John Gribbin, físico):
"que cuando se suma todas las amplitudes correspondientes a las trayectorias posibles de las partículas, la interferencia resultante equivale a eliminar todas las trayectorias, salvo aquéllas que son muy cercanas a la trayectoria de A a B que predice la mecánica clásica"
Esto a un nivel de consideración mínimo, porque cuando se presta a fenómenos más complejos del universo, es tan absurdo hacer el cálculo de integrales de camino de Fayman, que pierde utilidad práctica. Existe otra interpretación, basada en la de Feynman, denominada "pluralidad de mundos", argumentada por Hugo Everett III, el cual sugiere que se pueden interpretar las ecuaciones como si implicaran que cada vez que el universo se confronta a una opción a nivel cuántico, se divide en dos, y ambas opciones son seleccionadas. En el caso del experimento de una pantalla de dos agujeros, donde un electrón de desplaza por ambos, las ecuaciones de Everett nos dicen que por cada observador que mira y ve cómo un electrón atraviesa uno de los agujeros, existe otro observador ( en otro mundo ) que ve y mira cómo atraviesa el otro agujero. Se evoca pues la idea antes citada de Stapledon y Jorge Luis Borges, en cierto nivel conceptual.
El segundo error, es de carácter técnico, no literario. Y concierne al tipo de símbolos que se usan en la ciencia. El punto importante aquí es que un conjunto de ecuaciones no tiene isomorfismo alguno con ninguna clase de ítemes léxicos de una lengua natural, pues las ecuaciones del matemático son sistemas de símbolos formales, no símbolos polisemánticos, como lo son los de las lenguas naturales. Establecer un paralelismo entre dos tipos de lenguajes completamente diferentes, es terriblemente erróneo, por lo que no puede decirse que Borges haya prefigurado la interpretación de la mecánica cuántica. Implantar un paralelismo entre una obra literaria, por consiguiente, y la proposición de una teoría científica, no sólo ha sido erróneo por parte de este físico sino que se equivoca en atribuirle una idea a Borges que ya fue anticipado (y con mayor profundidad filosófica) por el filósofo y escritor de imaginación razonada Olaf Stapledon.
En el artículo se hacen afirmaciones que la tildan de una "sorprendente correspondencia", cosa obviamente falsa, y no solo falsa sino destinada a realzar la obra de un escritor de una manera edulcorada y disimulada. Atribuye ideas a Borges que no son en modo alguno ideas de él (son de Stapledon) y ni creo que la obra de Stapledon tenga vínculos con la mecánica cuántica, lo que en modo alguno disminuye su valor literarios y estético; “Star Maker” es la mejor novela que yo tuve la oportunidad de leer-Nunca hay que olvidar que los mecanismos formales empleados en ciencias son sistemas definidos en todas sus propiedades, no existe manera de hacer correspondencias biunívocas con un conjunto de fórmulas y ecuaciones. El físico autor del artículo establece vagas relaciones que solo están justificados en su mente y no en la realidad. ¡El mismo Borges acepta en un texto que la idea de universos infinitos pertencen a Spinoza y a Stapledon!
“geómetra de la divinidad, [que] creía que el universo consta de infinitas cosas en infinitos modos. Olaf Stapledon, novelista, comparte esa abrumadora opinión”
Si Stapledon y Spinoza imaginaron mundos infinitos, entonces ellos "prefiguraron", según este físico, la mecánica cuántica. Pero yo no he encontrado en ningún historiador de la ciencia ni en ningún físico esta opinión tan extravagante, sencillamente porque es un error aseverarla.
Resulta difícil establecer otras opiniones de físicos en lo que a la obra de Borges respecta porque los físicos no son críticos literarios, ni creo que quieran serlo (afortunadamente). Encontré, sin embargo, un artículo del físico argentino -¡que causalidad que también éste haya sido argentino, igual que el otro!- Héctor Vucetich, aparecido en "El Universo de Einstein", libro editado por Eudeba. El físico establece, no menos que el artículo citado, relaciones con Borges, que yo juzgo interesantes, pero que no pasan de ser asociaciones, algunas más fundamentadas que otras. Pero no menciona nada respecto de los universos infinitos, imagen perteneciente a Stapledon más que a Borges.
Cabe deslizar unas puntuaciones más. Las partes de la física que menciona el señor Rojo es una zona teórica periférica, es decir, que no está aún totalmente verificada. Las interpretaciones en términos de universos múltiples -expresión desafortunada, como anota el matemático Roger Penrose en su libro "El Camino Hacia la Realidad"- están en diatriba con otras interpretaciones, en cuyo caso hay más dudas para aseverar con verdad que Borges prefiguró la mecánica cuántica -¿que pasa si la interpretación de Everett III es falsa?-.
Curiosamente, yo también creía que Borges tenía algún tipo de vínculo con las ideas de los universos ramificados de la física. Incentivo más esa convicción la lectura del libro “El Quark y el Juaguar”, del físico Murray Gell-Man, para quien la interpretación de Hawking y Hartle de la función de onda del universo -interpretación según la cual se crean constantemente nuevos universos con arreglo a determinadas probabilidades- es similar a la noción de Borges. Comparada, por supuesto, en un nivel de abstracción muy general. Unos años después, leí "Antología de la Literatura Fantástica" -¡de Jorge Luis Borges, Ocampo y Bioy Casares, que ironía!- y hallé...el fragmento de Star Maker que cité en anteriormente. Es más que seguro que Borges haya tomado esa idea de allí. La idea de vincular, por ende, la mecánica cuántica con Borges, si es verdadera, entonces pertenece a Stapledon. Si es falsa, entonces Stapledon no la anticipó.
Infinitos universos, infinitas interpretaciones, una conclusión segura, no obstante, extraemos: que los textos literarios son potencialmente infinitos, y que cuando alguien hace un estudio aseverando que cierto autor anticipó una idea, otro individuo en algún lugar de la tierra lo puede estar refutando. Tal es el caso del artículo que nos toca. Esperemos, sin embargo, que nadie, en este momento, refute la afirmación "cuando alguien hace una afirmación sobre un autor que anticipó otra idea, otro individuo en algún lugar de la tierra la puede estar refutando", ya que sería refutada la idea de que sería refutada la idea de un autor. Lo cual, la haría verdadera si falsa, y falsa si verdadera. Una paradoja.
La anticipación de "Universos Múltiples", no fue obra original de Borges, sino del filósofo Olaf Stapledon, quien en “Star Maker” (1937), anticipó antes que el escritor argentino la noción de "Historias Universales", cuyo contenido es elemento de comparación en el artículo del físico antes nombrado. Cito la obra de Stapledon :
"En un cosmos inconcebiblemente complejo, cada vez que una criatura se enfrentaba con diversas alternativas, no elegía una sino todas, crando de este modo muchas historias universales del cosmos. Ya que en ese mundo había muchas criaturas y que cada una de ellas estaba continuamente ante muchas alternativas, las combinaciones de esos procesos eran innumerables y cada instante ese universo se ramificaba infinitamente en otros universos, y estos, en otros a su vez."
Como puede verse, la descripción es muy literaria, pero quizás más centrada en el aspecto físico que la de Borges, acaso más metafísica. Por consiguiente, el físico que atribuye a Borges la noción de conceptos de "universos múltiples", está totalmente equivocado. El nivel de comparación se intenta establecer entre la obra de Borges y el trabajo de Richard Feynman, quien demuestra (cito a John Gribbin, físico):
"que cuando se suma todas las amplitudes correspondientes a las trayectorias posibles de las partículas, la interferencia resultante equivale a eliminar todas las trayectorias, salvo aquéllas que son muy cercanas a la trayectoria de A a B que predice la mecánica clásica"
Esto a un nivel de consideración mínimo, porque cuando se presta a fenómenos más complejos del universo, es tan absurdo hacer el cálculo de integrales de camino de Fayman, que pierde utilidad práctica. Existe otra interpretación, basada en la de Feynman, denominada "pluralidad de mundos", argumentada por Hugo Everett III, el cual sugiere que se pueden interpretar las ecuaciones como si implicaran que cada vez que el universo se confronta a una opción a nivel cuántico, se divide en dos, y ambas opciones son seleccionadas. En el caso del experimento de una pantalla de dos agujeros, donde un electrón de desplaza por ambos, las ecuaciones de Everett nos dicen que por cada observador que mira y ve cómo un electrón atraviesa uno de los agujeros, existe otro observador ( en otro mundo ) que ve y mira cómo atraviesa el otro agujero. Se evoca pues la idea antes citada de Stapledon y Jorge Luis Borges, en cierto nivel conceptual.
El segundo error, es de carácter técnico, no literario. Y concierne al tipo de símbolos que se usan en la ciencia. El punto importante aquí es que un conjunto de ecuaciones no tiene isomorfismo alguno con ninguna clase de ítemes léxicos de una lengua natural, pues las ecuaciones del matemático son sistemas de símbolos formales, no símbolos polisemánticos, como lo son los de las lenguas naturales. Establecer un paralelismo entre dos tipos de lenguajes completamente diferentes, es terriblemente erróneo, por lo que no puede decirse que Borges haya prefigurado la interpretación de la mecánica cuántica. Implantar un paralelismo entre una obra literaria, por consiguiente, y la proposición de una teoría científica, no sólo ha sido erróneo por parte de este físico sino que se equivoca en atribuirle una idea a Borges que ya fue anticipado (y con mayor profundidad filosófica) por el filósofo y escritor de imaginación razonada Olaf Stapledon.
En el artículo se hacen afirmaciones que la tildan de una "sorprendente correspondencia", cosa obviamente falsa, y no solo falsa sino destinada a realzar la obra de un escritor de una manera edulcorada y disimulada. Atribuye ideas a Borges que no son en modo alguno ideas de él (son de Stapledon) y ni creo que la obra de Stapledon tenga vínculos con la mecánica cuántica, lo que en modo alguno disminuye su valor literarios y estético; “Star Maker” es la mejor novela que yo tuve la oportunidad de leer-Nunca hay que olvidar que los mecanismos formales empleados en ciencias son sistemas definidos en todas sus propiedades, no existe manera de hacer correspondencias biunívocas con un conjunto de fórmulas y ecuaciones. El físico autor del artículo establece vagas relaciones que solo están justificados en su mente y no en la realidad. ¡El mismo Borges acepta en un texto que la idea de universos infinitos pertencen a Spinoza y a Stapledon!
“geómetra de la divinidad, [que] creía que el universo consta de infinitas cosas en infinitos modos. Olaf Stapledon, novelista, comparte esa abrumadora opinión”
Si Stapledon y Spinoza imaginaron mundos infinitos, entonces ellos "prefiguraron", según este físico, la mecánica cuántica. Pero yo no he encontrado en ningún historiador de la ciencia ni en ningún físico esta opinión tan extravagante, sencillamente porque es un error aseverarla.
Resulta difícil establecer otras opiniones de físicos en lo que a la obra de Borges respecta porque los físicos no son críticos literarios, ni creo que quieran serlo (afortunadamente). Encontré, sin embargo, un artículo del físico argentino -¡que causalidad que también éste haya sido argentino, igual que el otro!- Héctor Vucetich, aparecido en "El Universo de Einstein", libro editado por Eudeba. El físico establece, no menos que el artículo citado, relaciones con Borges, que yo juzgo interesantes, pero que no pasan de ser asociaciones, algunas más fundamentadas que otras. Pero no menciona nada respecto de los universos infinitos, imagen perteneciente a Stapledon más que a Borges.
Cabe deslizar unas puntuaciones más. Las partes de la física que menciona el señor Rojo es una zona teórica periférica, es decir, que no está aún totalmente verificada. Las interpretaciones en términos de universos múltiples -expresión desafortunada, como anota el matemático Roger Penrose en su libro "El Camino Hacia la Realidad"- están en diatriba con otras interpretaciones, en cuyo caso hay más dudas para aseverar con verdad que Borges prefiguró la mecánica cuántica -¿que pasa si la interpretación de Everett III es falsa?-.
Curiosamente, yo también creía que Borges tenía algún tipo de vínculo con las ideas de los universos ramificados de la física. Incentivo más esa convicción la lectura del libro “El Quark y el Juaguar”, del físico Murray Gell-Man, para quien la interpretación de Hawking y Hartle de la función de onda del universo -interpretación según la cual se crean constantemente nuevos universos con arreglo a determinadas probabilidades- es similar a la noción de Borges. Comparada, por supuesto, en un nivel de abstracción muy general. Unos años después, leí "Antología de la Literatura Fantástica" -¡de Jorge Luis Borges, Ocampo y Bioy Casares, que ironía!- y hallé...el fragmento de Star Maker que cité en anteriormente. Es más que seguro que Borges haya tomado esa idea de allí. La idea de vincular, por ende, la mecánica cuántica con Borges, si es verdadera, entonces pertenece a Stapledon. Si es falsa, entonces Stapledon no la anticipó.
Infinitos universos, infinitas interpretaciones, una conclusión segura, no obstante, extraemos: que los textos literarios son potencialmente infinitos, y que cuando alguien hace un estudio aseverando que cierto autor anticipó una idea, otro individuo en algún lugar de la tierra lo puede estar refutando. Tal es el caso del artículo que nos toca. Esperemos, sin embargo, que nadie, en este momento, refute la afirmación "cuando alguien hace una afirmación sobre un autor que anticipó otra idea, otro individuo en algún lugar de la tierra la puede estar refutando", ya que sería refutada la idea de que sería refutada la idea de un autor. Lo cual, la haría verdadera si falsa, y falsa si verdadera. Una paradoja.




